Mantua es una ciudad lombarda que fue centro del arte en Europa y atesora los edificios más bellos de Italia. El casco histórico de Mantua, Civitas Vetus, es un universo medieval embellecido por artistas renacentistas que trabajaron para la dinastía Gonzaga. La ciudad cuenta con monumentos como la Piazza Sordello, el Palacio Ducal, la Piazza delle Erbe y el Palacio Te, considerado uno de los monumentos renacentistas más importantes. La Basílica de San Andrés es la iglesia más grande de la ciudad y contiene la reliquia de la Sangre de Cristo. El Castillo de San Giorgio, construido en 1395, es otro de los monumentos destacados. La ciudad está rodeada por tres lagos: el Lago Superior, el Lago Medio y el Lago Inferior, que ofrecen un escenario romántico para pasear o dar un paseo en barco. La cocina de Mantua es distinta a la lombarda y ofrece platos como los tortelli rellenos de calabaza dulce y mostaza mantuana, y el postre sbrisolona, un pastel de origen antiguo.