El juicio por el desahucio de las monjas excomulgadas y expulsadas de la vida consagrada que permanecen en el Monasterio de Belorado ha quedado visto para sentencia. Las ocho exreligiosas demandadas han reconocido que es posible que la justicia determine que han de abandonar el convento burgalés. La líder del cisma, sor Isabel de la Trinidad, argumentó que el origen del conflicto con el Vaticano residía en un conflicto inmobiliario. Las monjas tenían pensado pagar el Monasterio de Orduña con la venta del Monasterio en desuso de Derio, pero Roma decidió bloquear su solicitud. El juicio ha quedado visto para sentencia y el lanzamiento ya tiene nueva fecha, el 12 de septiembre. Las fuentes eclesiales cercanas al caso aseguran que las hermanas cismáticas no se irán fácilmente y que su bienestar es una prioridad para ellas. La abadesa está siendo investigada por la venta de 1,7 kilos de oro.