Firgas es un pueblito en el norte de Gran Canaria que se caracteriza por su especialidad en el agua. La localidad cuenta con una cascada urbana icónica de 30 metros de largo que atraviesa toda la localidad, construida en el lugar donde antes fluían acequias. El agua mineral procede de barrancos, manantiales y pozas subterráneas cercanas a la localidad, siendo la fuente de su economía y origen de una de las aguas minerales más famosas de las islas Canarias: el agua de Firgas. El casco urbano es pequeño y coqueto, con casas antiguas y encaladas decoradas con mosaicos y azulejos con escudos heráldicos. En el centro del pueblo se encuentra la Plaza de San Roque, hogar del Ayuntamiento, de la antigua Acequia Real y de la iglesia de San Roque, un templo que data de 1502. También se encuentra el molino en uso más antiguo de todo el archipiélago, el Molino de Firgas, que data de 1517 y alberga el Museo del Gofio. Las Islas Canarias disfrutan de una temperatura agradable, y en Firgas se puede visitar Los Charcones, unas piscinas naturales a 20 minutos en coche.