Ferran Adrià revolucionó la cocina con su tortilla de patatas deconstruida, presentada en El Bulli a finales del siglo XX. La receta utiliza patatas, cebolla, huevos, aceite y sal, pero con una técnica innovadora que incluye la creación de espuma y emulsión. El proceso comienza con la cebolla pochada, seguida de la cocción de las patatas, la creación de la espuma con un sifón y la emulsión de los huevos. El plato se monta en capas, con la cebolla confitada en el fondo, la emulsión de huevo en el medio y la espuma de patata caliente encima. Esta receta marcó el inicio de la cocina molecular y catapultó a Ferran Adrià como un chef innovador. La tortilla deconstruida se sirve en copa y ofrece una experiencia sensorial única, con un contraste de temperaturas y texturas que reproduce el sabor tradicional de la tortilla de patatas. El artículo destaca que, casi tres décadas después, esta receta sigue siendo un icono de la alta cocina contemporánea.