Alemania, conocida por su consumo de cerveza, está experimentando un cambio en sus hábitos de consumo. La cerveza sin alcohol está ganando popularidad, con un crecimiento anual del 20% en algunos países. La industria cervecera está invirtiendo en la creación de versiones sin alcohol de sus productos, como Heineken y AB InBev. En Alemania, la cerveza sin alcohol representa el 9% de la producción y consumo de cerveza, pero se espera que alcance el doble dígito en los próximos meses. En España, el 15% de la cerveza consumida es sin alcohol, siendo líderes en Europa en este segmento. La tendencia se debe a un cambio generacional, con los millennials y la Generación Z optando por estilos de vida más saludables, como el 'sober curious' o el 'damp'. La Organización Mundial de la Salud estima que el alcohol causa más de tres millones de muertes anuales, lo que ha llevado a una mayor concienciación sobre la salud. La cerveza sin alcohol puede tener las propiedades de los cereales con los que se elabora sin el lado negativo del alcohol. Un neurocientífico, David Nutt, está investigando una cerveza sin alcohol que pueda desinhibir a los tímidos sin los riesgos asociados al alcohol.