Un equipo de científicos de la Universidad de California, Berkeley, y los Laboratorios NTT Communication Science en Japón, ha desarrollado un sistema de inteligencia artificial que puede traducir la actividad cerebral en texto con precisión. El sistema utiliza resonancias magnéticas funcionales (fMRI) y dos modelos de inteligencia artificial para analizar patrones de significado y asociar pensamientos con estructuras lingüísticas. En una prueba, el programa generó la frase 'una persona salta sobre una cascada en una montaña' partiendo únicamente de la actividad cerebral del individuo. El neurocientífico Alex Huth explicó que el modelo 'predice con un nivel de detalle sorprendente lo que una persona está viendo o recordando'. El potencial médico de este avance es inmenso, ya que podría devolver la comunicación a personas con afasia, parálisis o lesiones neurológicas. Sin embargo, el avance también abre un abismo ético, ya que plantea preocupaciones sobre la privacidad mental. Los investigadores aseguran que la técnica requiere consentimiento activo y entrenamiento personalizado, pero el mero hecho de que el cerebro pueda ser decodificado ha reavivado los debates sobre la privacidad mental.