Un equipo de investigadores liderado por el paleoantropólogo español Antonio Rosas ha descubierto más de 800 herramientas de piedra en Guinea Ecuatorial que demuestran la adaptación humana en selvas tropicales ecuatoriales hace más de 45.000 años. El hallazgo, publicado en la revista Quaternary International, pone en jaque el modelo clásico de que los primeros humanos modernos prosperaron en sabanas abiertas. Los objetos recuperados incluyen puntas bifaciales y cuchillas talladas con precisión, usadas para cazar, procesar alimentos o trabajar materiales vegetales. La datación de los estratos, entre 45.000 y 21.000 años, indica una ocupación prolongada y continua. El equipo sostiene que vivir en una selva tropical requería estrategias distintas a las de los grupos que habitaban sabanas abiertas. Los investigadores plantean que el modelo clásico de una evolución 'en línea' no refleja la realidad africana. El resultado es un mosaico evolutivo: una humanidad que no avanzó al unísono, sino que floreció de formas diferentes según el lugar. El equipo se prepara para la duodécima campaña arqueológica, que comenzará en julio, con el objetivo de refinar las dataciones y comprobar si estos grupos humanos fueron descendientes de poblaciones locales de más de 250.000 años.