Un estudio liderado por Alexis L. Quintana de la Universidad de Alicante sugiere que al menos dos de las 'Cinco Grandes' extinciones de la Tierra no fueron causadas por rocas espaciales, sino por la radiación letal de las estrellas explotando muy cerca de nuestro sistema solar. El equipo ha mapeado 24.706 estrellas de tipo OB en un radio de 1 kilipársec alrededor del Sol y ha calculado que una supernova lo suficientemente cercana como para causar estragos en la Tierra ocurre aproximadamente 2,5 veces cada mil millones de años. Esto encaja con el registro fósil y se ha vinculado a la extinción del Ordovicico Tardío hace 445 millones de años y la extinción del Devónico Tardío hace 372 millones de años. La radiación de una supernova cercana podría desgarrar la capa de ozono y causar un colapso ecológico. El estudio también ha permitido recalcular la tasa general de supernovas para toda la Vía Láctea, que es más baja de lo que se pensaba, con 0,4 - 0,5 supernovas por siglo.