Un equipo de paleontólogos liderado por Paul Sereno ha descubierto dos momias de dinosaurios en el este de Wyoming. Estas momias, que datan de millones de años, permiten a la ciencia entender mejor cómo vivían estas criaturas. Las momias no conservan piel ni carne, sino impresiones fosilizadas de esos tejidos en sedimentos endurecidos. El hallazgo incluye un hadrosaurio joven que murió con apenas unos pocos años y fue enterrado en condiciones excepcionales. Los científicos han podido reconstruir la anatomía de los hadrosaurios jóvenes gracias a las huellas en la arcilla. El estudio, publicado en la revista Science, revela detalles sobre sus pezuñas, la textura de la piel y pequeñas protuberancias en la cola. Estas características están ayudando a entender cómo crecían y se movían los hadrosaurios. Los expertos coinciden en que cada momia de dinosaurio descubierta representa una oportunidad única para entender la vida prehistórica.