Un estudio publicado en la revista Science, en el que participa el investigador español Jorge García-Girón, ha encontrado que los dinosaurios no estaban en declive antes de su extinción. El estudio se centró en la cuenca de San Juan, en Nuevo México, y utilizó técnicas de geocronología y magnetoestratiografía para datar los fósiles. Los resultados muestran que los dinosaurios eran diversos y estaban divididos en distintas regiones ecológicas justo antes del impacto del asteroide. La edad de la formación Naashoibito, que es rica en fósiles, ha sido datada en 66 millones de años, lo que significa que los fósiles encontrados allí preservan a algunos de los últimos dinosaurios no avianos conocidos. El estudio también encontró que los dinosaurios estaban adaptados a diferentes climas, con los saurópodos en regiones más cálidas y los hadrosaurinos en regiones más frías. La conclusión es que los dinosaurios no avianos fueron aniquilados abruptamente en el final del Cretácico, y no estaban en declive como se pensaba. La extinción fue seguida por la rápida diversificación y el ascenso de los mamíferos. El estudio también identificó dos bioprovincias claras en norte y sur que se mantuvieron estables durante el Cretácico final.