La Administración Nacional del Espacio de China publicó una imagen captada por la cámara de monitoreo de la sonda Tianwen-2, que muestra la Tierra desde 43 millones de kilómetros de distancia. La sonda avanza hacia el asteroide 2016HO3, ubicado a 45 millones de kilómetros, y completó con éxito una serie de verificaciones en órbita. El objetivo principal es recolectar muestras del asteroide y explorar el cometa 311P en la próxima década. La misión refuerza el papel de China en la carrera espacial y busca consolidarse como actor principal en la exploración interplanetaria. La imagen divulgada es un recordatorio de la fragilidad de la Tierra y el comienzo de un viaje que pertenece a la historia de la humanidad en el espacio. La Tianwen-2 es un laboratorio volador y un símbolo de ambición nacional, con un interés que va más allá de la ciencia, incluyendo la minería espacial y la explotación de recursos de asteroides.