Un equipo internacional liderado por J. L. Bishop ha descubierto que un pico de luz a 2,236 micras en los datos del orbitador marciano se debe al hidroxosulfato férrico (Fe³⁺SO₄OH). Este mineral se forma cuando compuestos de hierro y azufre hidratados son sometidos a calor intenso y oxígeno. El hallazgo se publicó en Nature Communications y se basa en años de simulaciones, comparaciones y recreaciones en laboratorio. El hidroxosulfato férrico actúa como un termómetro natural, indicando temperaturas entre 100 y 300 grados. Su presencia se ha detectado en regiones como Aram Chaos y el altiplano de Juventae, que actúan como ventanas abiertas al pasado térmico del planeta rojo. El equipo replicó en laboratorio las condiciones del Marte primitivo y obtuvo un sólido anaranjado con la misma firma espectral que la observada desde el espacio. El hidroxosulfato férrico es una reliquia mineral que narra la historia de un Marte que alguna vez estuvo vivo geológicamente, con agua, oxígeno y fuego.