Un grupo de investigadores ha desarrollado un hidrogel conductor con una firma física irrepetible, lo que abre la puerta a una nueva forma de autenticación. Esta tecnología, publicada en la revista Advanced Materials, se basa en la complejidad interna del propio material. El hidrogel se fabrica mediante una técnica llamada ensamblaje regional por reticulación (RAC), que permite manipular dos tipos de polímeros: el polipirrol (PPy) y el poliestireno sulfonato (PSS). Al aplicar un campo eléctrico durante la formación del gel, se generan miles de intersecciones llamadas uniones de transducción ion-electrón, lo que crea una red tridimensional compleja e impredecible. El comportamiento eléctrico resultante es tan específico como una huella digital, lo que lo hace prácticamente imposible de replicar. El hidrogel es rápido y constante, con un tiempo de respuesta de 13 milisegundos para alcanzar el 90% de su voltaje máximo. La cantidad de combinaciones posibles es asombrosa, con un sistema de entrada de 8×8 pulsos que alcanza los 10 quintillones de patrones diferentes. El hidrogel es inmune a la inteligencia artificial, ya que ni siquiera los algoritmos de machine learning más sofisticados pueden predecir su comportamiento. Las aplicaciones posibles van desde la protección de dispositivos médicos hasta la autenticación de productos, y el proceso de fabricación es viable desde un punto de vista industrial.