Un resplandor anómalo ha sido detectado en el corazón de la Vía Láctea, que podría ser la huella indirecta de la materia oscura. El hallazgo ha sido realizado por el telescopio espacial Fermi y ha sido publicado en Physical Review Letters. Los autores del estudio, encabezados por el astrofísico Joseph Silk, sugieren que el resplandor podría deberse a colisiones de partículas de materia oscura que se aniquilan mutuamente, liberando energía en forma de rayos gamma. La materia oscura es un componente invisible que representa el 85% del universo y que nunca ha sido observado directamente. El nuevo análisis combina simulaciones por ordenador y observaciones reales, y sugiere que el patrón del resplandor encaja ligeramente mejor con el modelo de la materia oscura. El Observatorio de Telescopios Cherenkov, que entrará en funcionamiento en 2026, podrá distinguir entre los rayos gamma generados por púlsares y los producidos por partículas de materia oscura. Si la señal observada proviene de estas últimas, se confirmaría uno de los descubrimientos más esperados de la cosmología. La materia oscura es esencial para entender la formación y evolución del universo, y su descubrimiento podría reescribir la historia del cosmos.