Un equipo científico del Instituto Fritz Haber de la Sociedad Max Planck ha logrado atrapar una molécula estable de fluoruro de aluminio utilizando luz ultravioleta profunda. Este avance abre nuevas posibilidades en investigación fundamental, metrología de precisión y simulaciones cuánticas. La técnica empleada, conocida como trampa magneto-óptica, combina campos magnéticos con haces láser para frenar y retener partículas en un pequeño espacio. El experimento requirió cuatro sistemas láser diseñados para operar en el rango del ultravioleta profundo, alrededor de los 227,5 nanómetros. Las moléculas de fluoruro de aluminio se generaron a partir de una reacción entre un blanco sólido de aluminio y gas trifluoruro de nitrógeno. Se alcanzaron velocidades de tan solo unos pocos metros por segundo y temperaturas de aproximadamente 14 a 16 milikelvin. El equipo utilizó una técnica llamada fluorescencia inducida por láser para comprobar que las moléculas habían sido realmente atrapadas. En el nivel rotacional más bajo, consiguieron atrapar unas sesenta mil moléculas. El logro de atrapar y enfriar una molécula estable con luz ultravioleta profunda no es un punto final, sino una plataforma sobre la cual pueden construirse nuevas herramientas para explorar la física de sistemas complejos.