En octubre de 2003, la ola de Mudanka, considerada una de las mejores izquierdas del mundo, desapareció debido a un dragado de 243.000 metros cúbicos de arena del río Oka. Esto llevó a la destrucción del banco de arena submarino que esculpía la ola. La investigación 'Las Olas Perdidas' del Centro Botín de Santander, en colaboración con el grupo de geomática y oceanografía de la Universidad de Cantabria, revela que los océanos están perdiendo sus olas debido a la intervención humana. El equipo utilizó tecnología de modelización para viajar en el tiempo y demostrar cómo las olas han cambiado. La investigación analiza casos en todos los continentes, incluyendo enclaves míticos como Cabo Blanco en Perú y Jardim do Mar en Madeira. Los resultados muestran que la construcción de infraestructuras y el dragado alteran los fondos marinos, lo que lleva a la pérdida de energía y la muerte de las olas. La exposición utiliza la ciencia de datos para crear un archivo de lo que se ha borrado en el mar, demostrando la conexión entre el fondo marino y la superficie. El compositor Duval Timothy convirtió los ritmos de cada rompiente en once piezas sonoras únicas para concienciar sobre el problema.