Un cilindro metálico, identificado como un tanque presurizado de propelente, cayó en un predio rural en Puerto Tirol, Argentina. La pieza, de 1,70 metros de largo y 1,20 de diámetro, parece ser de un cohete chino, específicamente de la cuarta etapa de un cohete Jielong-3 lanzado por la empresa privada China Rocket. El cohete había despegado para poner en órbita doce satélites de la constelación Geely Future Mobility. La Sociedad de Astronomía del Caribe y el experto Jonathan McDowell confirmaron la conexión. El incidente resalta la creciente problemática de la basura espacial, con la órbita baja siendo un vertedero de desechos. La ESA y otras agencias buscan imponer un compromiso de 'cero residuos espaciales', pero la regulación avanza más lento que la carrera espacial. El tanque, que sobrevivió al reingreso en la atmósfera, es un recordatorio de que el cielo no siempre devuelve silencio.