El 25 de septiembre, los astronautas chinos Wang Jie y Chen Zhongrui realizaron una salida al vacío de seis horas para reforzar la estación espacial Tiangong contra el riesgo de colisiones con restos de satélites y cohetes. La misión se llevó a cabo con el apoyo del brazo robótico de la estación y la supervisión de Chen Dong desde el interior. El objetivo era instalar blindajes específicos en las zonas más expuestas y revisar las estructuras externas. La basura espacial es un problema creciente, con más de 27.000 kilómetros por hora de velocidad orbital, lo que puede causar daños significativos a la estación. La Estación Espacial Internacional (ISS) también cuenta con protecciones anti-MMOD, pero Tiangong fue diseñada con estas protecciones integradas desde el inicio. La caminata de seis horas fue un paso obligado para mantener operativo el laboratorio y garantizar la seguridad de los astronautas. La misión se llevó a cabo en un contexto de saturación orbital, con un aumento constante de la basura espacial. China busca reforzar Tiangong como parte de una estrategia continua de supervivencia en el espacio.