Un equipo de investigadores ha desarrollado un puente impreso en 3D llamado Diamanti, que utiliza una mezcla de concreto con tierra de diatomeas y estructuras mínimas triplemente periódicas para absorber CO₂. El puente es 60% más ligero y puede capturar 142% más CO₂ que el concreto tradicional. La producción mundial de tierra de diatomeas alcanzó 2,6 millones de toneladas en 2023. El puente se compone de módulos impresos en 3D que se ensamblan en destino, reduciendo el uso de acero en un 80%. La técnica reduce los costos entre un 25% y un 30% y disminuye el consumo energético y las emisiones hasta en un 25%. El prototipo inicial de 5 metros superó las pruebas de carga y se está trabajando en una versión de 10 metros. El primer puente funcional se instalará en Francia, posiblemente en el río Sena, en París. El equipo detrás de Diamanti trabaja en sistemas de pisos y estructuras modulares basados en el mismo principio.