Un equipo de investigadores del consorcio internacional NSF COLDEX ha descubierto una capa profunda de sedimentos desconocida hasta ahora bajo el hielo de la Antártida Oriental. El hallazgo, publicado en Geophysical Research Letters, sugiere que esta capa basal compuesta por hielo mezclado con sedimentos podría alterar la lectura del pasado climático. Los sedimentos provienen de las Montañas Subglaciales Gamburtsev y han sido transportados lentamente durante 34 millones de años por procesos de fusión y recongelamiento en la base del hielo. El equipo utilizó un sistema de radar aéreo de alta resolución para obtener estos resultados, que tienen implicaciones directas para la exploración de núcleos de hielo que superen el millón de años. El estudio advierte que elegir zonas de perforación sin considerar las características geológicas podría llevar a perder los registros más antiguos. La capa basal representa hasta una cuarta parte del grosor total del glaciar en Dome A, lo que demuestra la magnitud del fenómeno. Los investigadores consideran que ciertas zonas aguas arriba, donde la capa basal es más estable, podrían preservar intactas las huellas del clima del pasado.