En la constelación de Ofiuco, a 437 años luz de la Tierra, se ha descubierto un planeta en formación llamado WISPIT 2b, que pesa cinco veces más que Júpiter. Los astrónomos han capturado su imagen directa utilizando el VLT-SPHERE y el sistema MagAO-X, que detecta la luz H-alfa emitida por el hidrógeno en la superficie de los planetas recién nacidos. El hallazgo confirma la teoría de la formación de planetas en discos protoplanetarios y sugiere que WISPIT 2b podría no estar solo, ya que se ha detectado otro punto brillante en un anillo más cercano a la estrella. El descubrimiento es un logro técnico y conceptual que permite observar visualmente el nacimiento de un mundo. La imagen muestra al protoplaneta justo dentro de un anillo vacío, confirmando que los planetas se forman en estos discos y que son ellos quienes los esculpen. El equipo utilizó el Large Binocular Telescope Interferometer y su cámara LMIRcam para confirmar el hallazgo y obtener una imagen multiespectral del planeta en formación.