La computación cuántica ha avanzado gracias a una nueva técnica llamada tolerancia a fallos algorítmica (AFT), que reduce los errores hasta 100 veces. Los qubits son sensibles a cambios en temperatura, ruido o interferencia externa, lo que produce errores. La AFT cambia el enfoque de prevenir o corregir errores en tiempo real, diseñando algoritmos resistentes a errores comunes. Se ha probado en simulaciones con arquitectura de átomos neutros, reduciendo el costo computacional de la corrección de errores en un factor de 100. Aunque los resultados se han obtenido en simulaciones, no en hardware real, es un avance significativo. La AFT no depende de un tipo específico de hardware y puede adaptarse a otras arquitecturas cuánticas. Esto podría acelerar el desarrollo de la computación cuántica comercialmente viable, que se estima que podría estar lista en una o dos décadas. La investigación ha sido publicada y comentada por medios como Live Science.