Un equipo del CONICET liderado por Francisco Barrantes ha logrado capturar en vivo el receptor de acetilcolina nicotínico (nAChR) interactuando con el colesterol, gracias a la microscopía de superresolución MINFLUX y algoritmos de inteligencia artificial. Esta técnica permite comprender cómo se forman los acúmulos patológicos de receptores en enfermedades como la miastenia gravis y abre un horizonte para estudiar el Alzheimer y otros trastornos neuropsiquiátricos. El trabajo, publicado en Nature Communications, marca un antes y un después en la forma en que estudiamos el sistema nervioso y confirma que la inteligencia artificial ya es parte de la ciencia experimental. La microscopía de superresolución permite mirar a escala nanoscópica sin destruir las células, algo imposible hasta hace pocos años. El equipo aplicó redes neuronales profundas y modelos de convolución temporal capaces de identificar patrones invisibles al ojo humano.