Un equipo internacional de científicos ha logrado mapear la actividad cerebral completa de un mamífero durante la toma de decisiones, con resolución de una sola célula. El experimento, coordinado por el International Brain Laboratory (IBL), utilizó ratones que interactuaban con estímulos visuales en una pantalla, guiando un círculo mediante un volante diminuto. A cambio, recibían una recompensa de agua azucarada. El estudio demostró que la toma de decisiones involucra una red masiva y distribuida de regiones cerebrales, incluso aquellas que antes se asociaban exclusivamente al movimiento, como el cerebelo. Los datos provienen de 139 ratones y más de 620.000 neuronas analizadas en 279 regiones cerebrales. La escala del proyecto es comparable a un estudio astronómico o genético, y ha sentado las bases para entender trastornos neurológicos complejos, como el Parkinson o la esquizofrenia. Los investigadores, liderados por Ilana Witten, Tatiana Engel y Jonathan Pillow, de la Universidad de Princeton, han creado herramientas comunes de análisis para garantizar que los datos fueran comparables y de alta calidad.