En el Jardín Botánico de la Universidad de Columbia Británica (UBC) en Canadá, se ha instalado un prototipo llamado MycoToilet, el primer inodoro del mundo que funciona sin agua y con ayuda de hongos miceliales para transformar los desechos en compost rico en nutrientes. Desarrollado por investigadores de la Escuela de Arquitectura y Arquitectura del Paisaje (SALA) de UBC, en colaboración con el Departamento de Microbiología e Inmunología, este inodoro representa una fusión entre tecnología, sostenibilidad y diseño arquitectónico. El micelio es la parte subterránea de los hongos, una red de filamentos microscópicos que descompone materia orgánica. El MycoToilet requiere solo cuatro visitas de mantenimiento al año y puede producir 600 litros de tierra rica en nutrientes y 2.000 litros de fertilizante líquido al año. La prueba piloto comenzó el 26 de septiembre de 2025 y durará seis semanas. El equipo monitorizará su rendimiento en condiciones reales de uso y ajustará el sistema según sea necesario. El diseño modular y prefabricado permite transportar e instalar el MycoToilet sin grandes obras, lo que lo convierte en una opción ideal para lugares remotos o zonas afectadas por desastres naturales.