El hallazgo de una tumba perinatal en el castrum de la Legio VI en León ha revelado que los campamentos militares romanos no eran exclusivamente masculinos. El estudio, liderado por Marta Fernández-Viejo, encontró restos de un individuo perinatal de pocas semanas de vida en una pequeña fosa dentro del recinto del campamento. Este hallazgo es el primer enterramiento infantil documentado en un campamento romano en la Península Ibérica. La evidencia sugiere que, pese a la legislación que prohibía a los militares casarse y tener descendencia durante el servicio, la presencia femenina y la vida familiar eran una realidad en los campamentos. El enterramiento de León se suma a un creciente cuerpo de pruebas que matizan la visión tradicional de los campamentos como espacios cerrados y exclusivamente bélicos. La tumba de León demuestra que en el interior del campamento convivían no solo soldados, sino también familias. Los investigadores responsables del estudio subrayan que se trata de un hallazgo excepcional, pero no aislado, y que la arqueología europea está acumulando cada vez más evidencias de la presencia de mujeres y niños en entornos militares.