Un equipo internacional de científicos ha revisado los restos de Camarillasaurus cirugedae, un dinosaurio hallado en Teruel en 2000, y concluye que podría ser el antepasado directo de los espinosáuridos africanos, incluido el Spinosaurus. La investigación, publicada en Palaeontologia Electronica, sugiere que Camarillasaurus vivió hace 128 millones de años en el periodo Barremiense del Cretácico inferior. Los nuevos análisis filogenéticos indican que Camarillasaurus ocupa una posición basal en el árbol evolutivo de los espinosáuridos, lo que sugiere que Europa, y concretamente la península ibérica, habría sido el lugar de origen y diversificación temprana de estos dinosaurios. El hallazgo también ofrece una ventana a los procesos evolutivos que llevaron a un grupo de depredadores terrestres a convertirse en semiacuáticos. El paleontólogo Oliver Rauhut lideró el equipo que realizó las excavaciones en 2017 y 2018, y encontró nuevos restos que incluyen un fémur completo y un fragmento de mandíbula. La formación geológica de Fuente Arnar, donde se hallaron los restos, ofrece una ventana excepcional a los ecosistemas terrestres de hace más de 120 millones de años.