Un equipo de científicos de la Universidad de Indiana y la Universidad Wesleyana de Ohio ha publicado un estudio en la revista Science sobre los efectos del eclipse solar total de abril de 2024 en las aves. Se desarrolló una aplicación llamada SolarBird para registrar el comportamiento de las aves durante el eclipse, generando aproximadamente 10.000 observaciones que cubrieron casi 5.000 kilómetros del recorrido del eclipse. También se instalaron unidades de registro autónomas en el sur del estado de Indiana, captando alrededor de 100.000 vocalizaciones de aves antes, durante y después del eclipse. El resultado fue que 29 de las 52 especies de aves observadas mostraron modificaciones evidentes en su canto. En concreto, 11 especies cantaron más de lo habitual antes de la totalidad del eclipse, mientras que durante los 4 minutos de oscuridad, 12 especies reaccionaron. Los cambios de comportamiento más intensos tuvieron lugar cuando el eclipse finalizó y la luz solar regresó, con 19 especies de aves modificando su canto. Los científicos utilizaron un sistema de inteligencia artificial llamado BirdNet para analizar las vocalizaciones de las aves y cuantificar la actividad vocal.