Un estudio internacional ha revelado nuevos datos sobre el vino de Gaza, una bebida alabada en la época bizantina por su calidad excepcional. Los investigadores han identificado la variedad de uva utilizada en esta producción milenaria, que prosperó en condiciones climáticas extremas en el desierto del Néguev. El hallazgo se basa en el análisis de semillas de vid recuperadas en el desierto, que corresponden a una variedad de uva blanca cultivada hace más de mil años. El vino de Gaza fue sinónimo de prestigio y se exportaba a lugares como Egipto, Asia Menor y el norte de Europa. La producción principal se llevaba a cabo en el interior del Néguev, mientras que el puerto de Gaza operaba como punto de salida hacia el Mediterráneo. El estudio también ha revelado que los agricultores bizantinos desarrollaron sistemas eficientes de captación y canalización del agua de lluvia, lo que permitió cultivar cepas adaptadas a las sequías y al calor. La identificación genética de la uva blanca bizantina constituye un hito en la arqueología de los cultivos y podría contribuir al desarrollo de nuevas cepas resistentes a la sequía y al calor.