En la cueva de El Sidrón, en Asturias, se encontró un molar de hace 49.000 años con una caries. El análisis del diente reveló que los neandertales usaban la boca como una herramienta, lo que provocaba microfisuras en el esmalte y permitía la entrada de bacterias cariogénicas. El equipo de investigación utilizó microscopía electrónica ambiental y tomografía computarizada para observar la estructura del diente en 3D. La caries encontrada es la séptima confirmada en neandertales. El análisis del cálculo dental también reveló restos de piñones y setas cocidas, alimentos ricos en almidón que facilitaban la labor de las bacterias bucales. La cueva de El Sidrón es uno de los yacimientos neandertales más importantes de Europa, con más de 2.500 fragmentos óseos recuperados. El hallazgo combina la arqueología clásica con la tecnología de imagen más avanzada, y nos recuerda que incluso los neandertales tenían problemas dentales similares a los nuestros.