Un estudio genético y antropológico ha desmontado la teoría del origen japonés de los primeros americanos, situando su llegada desde Siberia hace más de 23.000 años. El equipo liderado por el antropólogo Richard Scott examinó miles de muestras dentales antiguas y datos genéticos de diversas regiones de Asia, el Pacífico y América. Los resultados mostraron que las similitudes entre los pueblos nativos americanos y los Jōmon son mínimas, tanto en morfología dental como en genética. La investigación redirige el foco hacia Siberia, región que históricamente ha sido considerada otro de los posibles orígenes de los primeros americanos. Las poblaciones siberianas muestran una compatibilidad genética mucho más alta con los antiguos habitantes de América. El estudio también invita a repensar los tiempos, ya que se cree que los primeros humanos llegaron a América hace unos 23.000 años, mucho antes de lo que se creía posible.