Un agujero negro llamado RACS J0320-35, ubicado a 12.800 millones de años luz de la Tierra, está creciendo a un ritmo que supera el límite de Eddington, lo que sorprende a los científicos. Su masa es equivalente a la de mil millones de soles y absorbe materia y energía a un ritmo de 300 a 3.000 masas solares por año. El descubrimiento fue posible gracias al Observatorio de rayos X Chandra de la NASA y otros instrumentos. RACS J0320-35 es un cuásar que lanza chorros de partículas a velocidades cercanas a la luz, lo que lo convierte en un laboratorio natural para estudiar la materia en condiciones extremas. Los científicos creen que este agujero negro podría haber surgido de una estrella colosal con menos de cien masas solares y que su rápido crecimiento podría explicar su tamaño descomunal. Esto abre un nuevo debate sobre cómo se formaron los primeros agujeros negros y qué papel desempeñaron en la evolución de las galaxias. Los investigadores, como Luca Ighina y Alberto Moretti, destacan la importancia de este hallazgo para comprender la historia temprana del universo.