Un equipo de astrofísicos utilizó el Muy Grande Telescopio (VLT) en Chile para estudiar un cuásar extremadamente luminoso y distante, probablemente formado en los inicios del universo. Descubrieron que el agujero negro supermasivo en su centro era diez veces más pequeño de lo que predecían los modelos teóricos, con una masa de aproximadamente 800 millones de veces la masa del sol. Esto sugiere que los métodos utilizados para calcular el peso de estos agujeros negros no funcionan de manera confiable en el estudio de los inicios del universo. El hallazgo tiene implicaciones para nuestra comprensión de la evolución cósmica y podría llevar a reevaluar nuestros modelos. Los investigadores encontraron un velo gaseoso que rodea al agujero negro, lo que hace que parezca más grande de lo que realmente es. Aproximadamente el 80% del gas que rodeaba al agujero negro estaba saliendo, y no entrando. El trabajo se publicará en Astronomy and Astrophysics y ya está disponible en el servidor pre-impresión arXiv. Los autores del estudio, como Seb Hoenig y Taro Shimizu, destacan la importancia de este hallazgo para entender la dinámica de los inicios del universo.