Las fuerzas de defensa ucraniana han destruido un radiotelescopio de 70 metros de diámetro ubicado en Crimea, que se utilizaba para misiones espaciales y comunicaciones con civilizaciones extraterrestres. El telescopio, construido en la década de 1970, fue utilizado en experimentos como el SETI y para enviar mensajes a estrellas cercanas. Entre 1999 y 2003, se enviaron dos conjuntos de mensajes interestelares y en 2001, un grupo de adolescentes rusos utilizó el telescopio para transmitir la señal Mensaje Adolescente. El telescopio también se utilizó para apoyar misiones espaciales como Venera, Vega y Phobos. Desde la anexión de Crimea por Rusia en 2014, el telescopio ha estado bajo control ruso y se utilizó para mejorar la precisión del sistema de navegación satelital GLONASS. La destrucción del telescopio se produjo en un ataque con drones para impedir que Rusia lo utilizara para fines militares. La invasión de Rusia a Ucrania ha causado la pérdida de muchas instalaciones de investigación y se estima que se necesitarán $1,26 mil millones para recuperar la infraestructura pública de investigaciones en Ucrania.