En agosto, un satélite Starlink de SpaceX se coló en una foto de una base militar secreta china en el desierto de Gobi. La imagen, capturada por un satélite WorldView Legion de Maxar Technologies, mostraba la base de Dingxin con un trazo brillante que era el satélite Starlink número 33 828. La coincidencia se debió a un cruce orbital a 8 km por segundo y generó reflejos cromáticos en el terreno. Según Susanne Hake, directora de Maxar, el fenómeno se debió a la fusión de datos de alta resolución en blanco y negro con la información en color. SpaceX opera más de 8 300 satélites Starlink, lo que aumenta el riesgo de colisiones y plantea preguntas sobre la sostenibilidad espacial. La densidad orbital es un problema creciente que afecta a la calidad de las observaciones y representa un riesgo para los telescopios ópticos y radiotelescopios.