En Australia, la energía solar ha generado un problema debido a la sobreproducción de electricidad durante las horas centrales del día. Para solucionar esto, el gobierno australiano ha implementado el programa 'Solar Sharer', que permitirá a millones de hogares acceder a tres horas diarias de energía gratuita, incluso a aquellos que no tienen paneles solares. El plan se iniciará en 2026 en Nueva Gales del Sur, el sur de Australia y el sureste de Queensland, y se extenderá al resto del país si funciona como se espera. El objetivo es aliviar la presión sobre la red y reducir las emisiones. El ministro de Energía, Chris Bowen, ha fijado el objetivo de que el 82% de la electricidad provenga de fuentes renovables para 2030. La medida ha generado interés en otros países soleados, como España, que también ha experimentado un crecimiento explosivo en la energía solar. Sin embargo, el sistema eléctrico español atraviesa una fase de inestabilidad, lo que hace que la replicación del plan australiano sea complicada.