Los neurocientíficos Andreas Bartels y Michael Bannert de la Universidad de Tubinga han realizado un estudio publicado en la revista Journal of Neuroscience sobre cómo las personas percibimos los colores. El estudio concluye que a nivel neuronal los cerebros humanos reaccionan de manera muy similar ante los mismos colores. Los diferentes colores parecen procesarse en áreas ligeramente distintas dentro de nuestra corteza visual. Para llegar a esta conclusión, Bartels y Bannert realizaron resonancias magnéticas a una serie de participantes mientras estos observaban tonos de rojo, verde y amarillo. La información viaja hasta la corteza visual del cerebro, donde se forma nuestra percepción del color. Aunque nuestros cerebros tengan una actividad neuronal similar, nuestra experiencia del color puede no ser la misma. El término filosófico qualia hace referencia precisamente a esta subjetividad de las experiencias relacionadas con los sentidos.