Un estudio del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) ha demostrado que la Tierra puede tardar siglos en recuperar su estructura después de un terremoto. El equipo de investigación se centró en la secuencia sísmica de Ridgecrest (California, 2019), que incluyó dos terremotos principales de magnitudes 6,4 y 7,1. Utilizando una técnica llamada función del receptor, analizaron cómo las ondas sísmicas atraviesan las capas del subsuelo antes y después del temblor. Los resultados mostraron que la corteza superficial se recuperó en cuestión de meses, pero las capas medias, a más de 10 kilómetros bajo tierra, podrían tardar siglos en recuperar su estructura. Jared Bryan, autor principal del estudio, explica que la clave de esta investigación fue observar las ondas sísmicas generadas por otros sismos en diferentes lugares del planeta. El estudio sugiere que la Tierra no olvida los terremotos y que las grietas que no vemos son las que más perduran. El equipo del MIT planea seguir observando otras fallas para comprobar si este patrón se repite.