La carrera a la Luna ha cambiado desde la llegada de Neil Armstrong en 1969. Ahora, la disputa es por controlar recursos estratégicos como agua helada, helio-3, titanio, hierro y silicio. La NASA había prometido volver a la superficie lunar en 2024, pero problemas técnicos han retrasado la meta hasta agosto de 2027 con la misión Artemis III. Mientras tanto, China avanza hacia un objetivo que podría cambiar la historia con las misiones Chang'e y el cohete pesado CZ-10. El senador John Cornyn afirma que 'los que controlan la última frontera controlan el futuro'. La carrera lunar es una pugna por la supremacía tecnológica y la llave para la colonización del espacio profundo. La pregunta es quién usará la Luna para decidir cómo se reparte el futuro de la humanidad. La NASA depende de la Starship de SpaceX, mientras que China mantiene su disciplina y podría establecer la primera base estable en la Luna antes de 2030.