La misión Bion-M Nº 2, lanzada desde el cosmódromo de Baikonur, ha regresado a la Tierra después de 30 días en órbita polar. La cápsula transportaba 75 ratones macho, 1.500 moscas de la fruta, cultivos celulares y semillas. El objetivo era estudiar el efecto de la radiación cósmica en los organismos vivos. Los ratones fueron divididos en grupos, algunos modificados genéticamente, otros tratados con medicamentos y un grupo de control. La misión ha sido un éxito, con 65 ratones supervivientes, lo que supone un 87% de supervivencia. Las muertes se debieron a causas naturales o de comportamiento. La cápsula utilizada es una versión modificada de las Vostok, que llevaron a Yuri Gagarin al espacio. La misión también transportaba un laboratorio biológico con hongos, líquenes y semillas. Los científicos analizarán los datos y muestras biológicas recuperadas para mejorar la seguridad en futuros viajes espaciales. La Academia de Ciencias de Rusia informó que las moscas de la fruta que viajaron en la misión son la séptima generación de una estirpe que se originó en la Estación Espacial Internacional.