Un equipo de científicos de Caltech y la Universidad de Colorado Boulder ha logrado reanimar microorganismos del permafrost profundo que habían permanecido inactivos durante más de 40.000 años. Estos microbios comenzaron a emitir dióxido de carbono y metano, gases clave del calentamiento global, después de solo unos meses. El estudio, publicado en Journal of Geophysical Research: Biogeosciences, sugiere que el permafrost podría desempeñar un papel oculto en el futuro climático del planeta. Los investigadores extrajeron muestras de permafrost del Permafrost Research Tunnel en Alaska y las sometieron a condiciones similares a las que se prevén en los veranos árticos del futuro. A los seis meses, las colonias microbianas habían crecido y comenzaban a formar biopelículas visibles al ojo humano. El permafrost del hemisferio norte contiene aproximadamente el doble de carbono que toda la atmósfera terrestre, por lo que si los microbios comienzan a procesar masivamente ese carbono, podrían liberar cantidades colosales de gases contaminantes a la atmósfera.