La playa de Santa Bárbara en La Línea de la Concepción, Cádiz, fue cerrada después de detectar seis ejemplares de Glaucus atlanticus, también conocidos como dragones azules. Estos moluscos, de apenas 3 o 4 centímetros de tamaño, pueden almacenar veneno de medusas y carabelas portuguesas, causando dolor intenso, escozor y reacciones alérgicas graves. La medida de cierre fue adoptada para garantizar la seguridad de los bañistas. Los expertos advierten que el cambio climático y las alteraciones en las corrientes están favoreciendo la llegada de estos nudibranquios a las playas del Mediterráneo y el Atlántico. La aparición de estos ejemplares en Cádiz no es un caso aislado, ya que hace tres semanas la playa de Famara en Lanzarote también fue cerrada por la misma razón. El Departamento de Medio Ambiente de Gibraltar ha reforzado la vigilancia en sus playas para prevenir riesgos y evitar incidentes con bañistas.