Geólogos han detectado una anomalía en el Mar del Norte, donde enormes fragmentos del lecho marino están boca abajo. Esto se debe a un proceso llamado inversión estratigráfica, que ha dejado perplejos a los expertos. El descubrimiento fue posible gracias a estudios sísmicos de alta resolución, que revelaron que las capas más jóvenes y densas de arena se habían hundido hacia abajo, empujando hacia arriba materiales más antiguos. Los investigadores han bautizado estas formaciones con dos nombres: Sinkites y Floatites. El proceso comenzó hace unos 5,3 millones de años, en la transición entre el Mioceno y Plioceno, cuando los movimientos sísmicos causaron que el lecho marino se fracturara. Las capas en este lugar ocupan kilómetros de diámetro, lo que hace que este fenómeno sea inédito en el Mar del Norte.