La NASA enfrenta una crisis interna debido a recortes y despidos, lo que podría afectar su capacidad para estudiar el cometa 3I/ATLAS, un visitante interestelar que se aproxima al Sol. El cometa fue descubierto en 2020 y se espera que pase cerca de varias sondas espaciales entre octubre y noviembre, ofreciendo una oportunidad única para analizar su composición. La sonda Europa Clipper es la única equipada con tecnología capaz de analizar el paso del cometa con precisión, pero la crisis en la NASA podría retrasar o impedir la realización de las maniobras necesarias. El Jet Propulsion Laboratory (JPL) despidió a 550 empleados, lo que afecta a ingenieros, operadores y científicos que trabajan en misiones críticas. La Agencia Espacial Europea (ESA) también tiene previsto que su misión Hera pase cerca del cometa, pero no posee los instrumentos necesarios para estudiar su composición. El cometa 3I/ATLAS se espera que alcance su perihelio el 29 de octubre y será visible desde la Tierra con telescopios avanzados en noviembre. La oportunidad de estudiar el cometa es única y no se repetirá, ya que el cometa se alejará del sistema solar en enero y no volverá jamás.