China tiene una ventaja significativa en la búsqueda de tierras raras y minerales críticos gracias al proyecto WEM, una instalación de 500 kilovatios que utiliza exploración electromagnética para detectar yacimientos a gran profundidad. El sistema puede penetrar hasta 3.000 metros en la corteza terrestre y ha permitido a China descubrir yacimientos de magnitud histórica, como el mayor depósito de oro del mundo. La tecnología china supera a la de otros países, con sistemas de ultra-alta potencia que permiten una mayor precisión y profundidad en la exploración. El proyecto WEM es un ejemplo de la ambición de China en la carrera por los recursos minerales esenciales para la transición energética y las tecnologías verdes. La capacidad de China para identificar yacimientos profundos con rapidez y precisión supone una ventaja estratégica y científica. En 2023, se realizó una prueba nacional que demostró la capacidad del sistema para detectar señales a más de 2.000 kilómetros de distancia. El profesor He Jishan ha desarrollado un método electromagnético de campo amplio que permite obtener datos fiables en la llamada 'zona de campo cercano'. La China Geological Survey (CGS) ha publicado un estudio que detalla cómo el país ha logrado monopolizar los sistemas electromagnéticos de ultra-alta potencia.