Investigadores de la Universidad de Stanford han descubierto que las poblaciones mundiales de tiburones perderán gran parte de su variedad si continúan las tendencias actuales de extinción. Los tiburones han evolucionado durante más de 400 millones de años y han desarrollado una gran diversidad, con tamaños que van desde el tiburón linterna enano hasta el tiburón ballena. Un tercio de las 500 especies de tiburones están al borde de la extinción debido a la actividad humana. El estudio revela que las especies más amenazadas tienden a tener fisiologías poco comunes y roles ecológicos especializados. La pérdida de estas especies disminuiría la diversidad de rasgos y simplificaría la variedad de tipos corporales y hábitats de los tiburones. Los investigadores analizaron la forma y la estructura de más de 1.200 dientes de 30 especies actuales de Carcharhinus y descubrieron que las especies con mayor divergencia física y ecológica también tendían a ser las que presentaban un mayor riesgo de extinción. La principal causa de la extinción de los tiburones es la sobrepesca, pero los investigadores enfatizan que esta puede abordarse mediante leyes más estrictas y control humano. Un ejemplo de recuperación es el elefante marino del norte, que pasó de tener solo 20 individuos a más de 150.000 en un siglo después de que se prohibiera su caza.