Un equipo de investigadores liderado por el Institut de Ciències del Mar (ICM-CSIC) ha demostrado que los fenómenos climáticos extremos, como olas de calor marinas, lluvias torrenciales, vientos extremos y sequías, están afectando a las 18 especies de pingüinos del hemisferio sur. El estudio, publicado en Global Change Biology, identificó que las especies más vulnerables, como el pingüino africano, el de Snares, el emperador, el Adelia y el de Galápagos, ya están sufriendo impactos combinados que afectan su reproducción, alimentación y capacidad de adaptación. Los investigadores proponen una estrategia de conservación basada en la gestión adaptativa, que incluye identificar áreas prioritarias, integrar factores humanos locales y aplicar una gestión flexible y continua. El equipo destaca que los pingüinos no pueden esperar y que la acción política y científica debe ser inmediata para evitar la extinción silenciosa de varias especies. La investigación también señala que entender los efectos combinados del clima extremo será crucial para proteger otros animales marinos.