El Sahara, el desierto más grande del mundo con 9.400.000 kilómetros cuadrados, tuvo lagos en las montañas Tibesti hace varios miles de años. Un estudio publicado en Nature revela que las masas de aire húmedo provenientes de la región mediterránea nororiental causaron fuertes lluvias que llenaron estos lagos. Los investigadores del Instituto Max Planck de Meteorología combinaron técnicas geoquímicas y simulaciones meteorológicas para llegar a esta conclusión. Hace aproximadamente 7000 años, la precipitación en la zona norte del Tibesti era al menos un orden de magnitud mayor que en las regiones circundantes. El volcán Trou au Natron recibió las mayores precipitaciones, lo que dio lugar a un lago de aproximadamente 330 metros de profundidad. Este estudio proporciona información útil sobre los cambios paleohidrológicos durante el Período Húmedo Africano y destaca la importancia de utilizar simulaciones paleoclimáticas de alta resolución espacial. Los datos serán importantes para evaluar los cambios hidrológicos en el Sahara en el futuro calentamiento global.