Un equipo de investigadores de la Universidad de Helsinki y del Folkhälsan Research Center ha descubierto un trastorno genético en gatos de la raza korat que se parece a la hipercolesterolemia familiar humana. El hallazgo se debe a un defecto en el gen LDLR, que regula el colesterol en el organismo. Los gatos korat afectados presentan niveles de colesterol muy elevados en sangre, acumulación de depósitos de grasa en las arterias y síntomas clínicos graves. La herencia funciona de manera distinta en humanos y gatos, ya que en humanos basta con que uno de los progenitores transmita el gen defectuoso, mientras que en gatos korat los síntomas solo se desarrollan si ambos padres transmiten la mutación. Aproximadamente uno de cada cinco gatos de esta raza porta el gen sin enfermar. El estudio ofrece una pista evolutiva, ya que los gatos carecen de otro gen relevante en la regulación del colesterol, PCSK9. El equipo finlandés de investigación considera que el defecto identificado en el gen LDLR de los gatos es un modelo excelente para avanzar en ensayos de terapia génica. La identificación de la mutación permite desarrollar pruebas genéticas que permitan seleccionar a los gatos portadores y reducir la incidencia de la enfermedad en la cría de los gatos korat.