Los chitones, moluscos que se arrastran por las rocas costeras, tienen dientes muy afilados y pulidos que pueden triturar cualquier cosa. Un estudio publicado en Science el 7 de agosto analiza la anatomía del chitón y encuentra que un hilo preciso de proteínas fijadoras del hierro es lo que hace que sus dientes sean tan fuertes y durables. El equipo de investigación, liderado por David Kisalilus, identificó una proteína llamada RTMP1 que permite que el hierro se deposite en los dientes del chitón. Esto permite que los chitones produzcan dientes a temperatura ambiente con precisión a nanoescalas, algo que los materiales fabricados por humanos no pueden hacer. El estudio sugiere que los humanos pueden aprender de la naturaleza y desarrollar materiales avanzados inspirados en los dientes del chitón. Kisalilus colaboró con científicos de Japón para estudiar los tipos de chitones más grandes del noroeste de EE.UU. y las costas de Hokkaido, Japón. El estudio presenta los mecanismos del proceso de producción de dientes del chitón, que podría brindar información para futuros avances en la fabricación de materiales avanzados.